Descripción
Pierre Menard se hizo cargo de varias pequeñas parcelas familiares de viñas viejas y pendientes pronunciadas en 2013. Trabaja exclusivamente con métodos orgánicos y biodinámicos, utilizando numerosas infusiones vegetales para prevenir enfermedades. Inició el proceso de certificación orgánica en 2019. Sus vinos son excepcionales, difíciles de conseguir y rebosan de una pasión inigualable
Entre las elaboraciones más exclusivas de Menard se encuentra este vino procedente de una única parcela, una auténtica rareza debido a la reducida dimensión de la finca, que apenas alcanza las cuatro hectáreas. El viñedo se asienta sobre un subsuelo de esquisto combinado con una singular roca de origen volcánico que solo se encuentra en este enclave. Tanto el cultivo como el resto de los trabajos se realizan íntegramente de forma manual, en una explotación gestionada esencialmente por Menard y su pareja.
Tras la fermentación, el vino permanece un largo tiempo afinándose en barricas de varios usos. Varenne de Chanzé es la interpretación más sutil y distinguida de todas las parcelas de la propiedad. Su marcada impronta mineral y su viva frescura cítrica recuerdan, por momentos, a la personalidad de un Riesling. El perfil aromático destaca por su profundidad, con notas de ciruela Mirabel madura, matices de piel de cítricos y delicados recuerdos de tomillo, siempre dentro de la identidad propia de los vinos de Menard.
En el paladar muestra una gran precisión, acompañada de una textura suave y ligeramente untuosa. Los sabores de fruta amarilla vuelven a cobrar protagonismo y se complementan con un elegante componente vegetal que refuerza la sensación de tensión y equilibrio. Para quienes prefieran vinos de mayor contundencia, Clos des Mailles puede resultar una elección más adecuada. Sin embargo, Varenne sobresale por ser la etiqueta más nítida, refinada y exacta de toda la colección.
