Lukas Hammelmann, de Zeiskam (Palatinado), fundó su propia bodega en 2016. Anteriormente jefe de bodega en Theo Minges y actualmente empleado a tiempo parcial como jefe de bodega en Sven Leiner en Ilbesheim, Lukas es actualmente muy activo en el Palatinado y cumplió su sueño de tener su propia bodega en 2016. Allí puede seguir su propio estilo con total libertad: impulsado por la biodinámica, gestiona sus viñedos siguiendo precisamente estos principios, porque un gran vino se crea en el viñedo y en la mente del enólogo.
En la bodega, esta magia se libera al máximo y, con una intervención mínima, se prensa lentamente, se macera, se fermenta espontáneamente -la mayoría de las veces con muchas lías-, se embotella tardíamente y se sulfita mínimamente. No sigue dogmas estrictos, sino que decide añada a añada cómo interpretar mejor el lugar y la cosecha con su firma. El chico está realmente enamorado del terruño. Utiliza como base parcelas del Hambacher Schloßberg o del Diedesfelder Berg. En la mayoría de sus viñedos se encuentra la clásica arenisca roja del Palatinado, que varía con capas franco-arcillosas de diferentes alturas. Memorable en la etiqueta – 3M2N – al parecer tiene que deletrear su apellido a menudo.