Ahora, a pesar de nuestro tamaño y corta historia (nuestra primera cosecha fue en 1994) nuestros vinos se han situado entre los más prestigiosos de España y ya exportamos a más de veinte países. Con la reciente incorporación al equipo de mi hijo Miguel y mi nuera Erika queremos crecer no en producción, sino en el perfeccionamiento de nuestro estilo. Queremos seguir disfrutando de hacer vino.
Todas nuestras viñas están situadas en laderas de nuestro pueblo, Briones. Fueron plantadas entre 1929 y 2001, en diversos tipos de suelo y con diferentes exposiciones al sol. Todas son vendimiadas a mano y sus uvas transportadas en pequeñas cajas para que lleguen a la bodega en las mejores condiciones. Ahí son revisadas en la mesa de selección. Tras su despalillado, las uvas escogidas llegan a los depósitos de elaboración, donde fermentarán a temperatura controlada.