/Francia
Situado a medio camino entre Borgoña y Champaña, Benoît Doussot ha decidido aprovechar lo mejor de su región natal y de su región de adopción. Clandestin es una bodega que combina el instinto borgoñón y la convicción champanesa.
Así, Benoît compra uvas que luego vinifica y cría en su finca. Uvas procedentes exclusivamente del terruño de la Côte des Bar, y ecológicas o en conversión.