Alberto Pedrón es un viñador que brilla con luz propia entre la talentosa nueva hornada de elaboradores valencianos, cuyo savoir faire no podía pasar desapercibido en Eclèctic Vins.
Vida Líquida es sin duda un buen ejemplo del cambio de paradigma en el Mediterráneo, vinos frescos y con raíces. El ensamblaje perfecto de materia prima, entorno y filosofía de trabajo.
Esperamos haber sabido reflejar el potencial de nuestros suelos y nuestras cepas en cada una de las escasas botellas etiquetadas como Vida Líquida.
Los viñedos donde nace nuestro vino pertenecen a Los Pedrones. Esta aldea se encuentra en la zona S.E. de la comarca Utiel-Requena. Frontera natural con el término de Cofrentes, al sur, y Cortes de Pallás, al este, también es una frontera natural, tanto por el río Cabriel, su confluencia con el rio Júcar, como por el bosque que ocupa la mayor parte del territorio, factor que permite veranos más templados que en el resto de la Comarca, y que resulta determinante en la estructura minifundista de los cultivos.
El clima es mediterráneo con una importante influencia continental, con lluvias anuales raramente superiores a los 400mm.
El cultivo de las vides se sitúa en torno a los 700 msnm. Las variedades tradicionales son Bobal, Garnacha y Royal, sobre suelos de origen sedimentario formados durante los periodos terciario y cuaternario, compuestos principalmente por calizas lacustres miocenas, arenas y margas en las lomas, y por arcillas grises y yesos en los valles.
Así nacen nuestros Vida Líquida: escasos, singulares, efímeros y con un rumbo desconocido.
Aúna la frescura y fragancia que aporta la autóctona y escasa Royal con la estructura de una de las mejores y más finas bobales de la región, procedentes ambas de una única parcela.
Fermentación espontánea, 10% de raspón, sin estrujar, maceración y prensado suaves. Sin clarificar ni filtrar. Crianza en roble francés usado y 10% en Damajuana.
En su cuarta añada alcanza apenas las 900 botellas de producción de este vino parcelario. Gran labor de rescate de viñedos viejos de Alberto Pedrón, autor del icónico Sentencia entre otros.
Con una mínima intervención, trabajo manual y orgánico sobre suelos calizos a 700 metros de altitud y cepas con una antigüedad media superior a los sesenta años.
Plantas sanas y de muy bajos rendimientos, en parajes singulares rodeados de bosque.
Anzo (Utiel,1931, Valencia,2006), artista local que obtuvo reconocimiento internacional con sus etapas de Arte Pop y Aislamientos, a la cual corresponde la obra seleccionada.
Solo 300 botellas de un vino único. Más Vida Líquida que nunca. Añada única.
Un vino largo, de buena acidez, con recorrido, fruta y una plácida complejidad. 100% garnacha.
Dos vendimias de la misma viña de suelos blancos. La primera prensado directo. La segunda más madura, se despalilla y las uvas se encuban sobre el mosto fermentado de la primera vendimia. Se deja en contacto 24 horas.
Se trasiega sin prensar, solo el mosto, y se deja fermentar en inox. Luego la mitad del vino hace una crianza en barrica usada durante un año y la otra mitad en tinaja dejando algo de velo.
Finalmente reposa otro año en botella.
Ana Karina Lema (Buenos Aires,1969). Sus muestras individuales y colectivas han tenido un largo recorrido y sus obras forman parte de las colecciones del Museo López Villaseñor (Ciudad Real), MUVIM (Valencia), Uned, Universidad Autónoma de Baja California (México) o el Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa, entre otros.
Hay existencias
Hay existencias
Nuestro agradecimiento a Juan Luís Vanrell por su estupendo reportaje fotográfico.
*Vida Líquida. Zygmunt Bauman (Poznan,1925 – Leeds,2017)